Familia, un concepto en cambio continuo

Quizá haya que empezar en este blog hablando del término “familia“, y lo que curiosamente significa si nos vamos a su etimología: el vocablo proviene del latín familia, cuya raíz es famulus, y nada tiene que ver con los lazos de sangre; de hecho, era así como se denominaba al grupo de sirvientes y esclavos que tenía un ciudadano de pleno derecho, y que lo convertía, por ende, en el cabeza de familia. Como ves, nada que ver con el amor ni el cariño, sino más bien era una relación en calidad de propiedad y dependencia, a lo que se sumaba el poder acceder a ella mediante el matrimonio o incluso la adopción, y por supuesto la compra o adquisición de personas que no fueran libres, o necesitaran de un trabajo para vivir.

Si señalo esto es porque quizá debería tener esto en cuenta por aquellos que piensan que la familia es una cuestión de genética, y que sólo pertenecen a ella aquellos que están unidos por el sagrado vínculo del matrimonio y comparten además el mismo genoma. Ya los antiguos romanos no lo pensaban así, y aunque hayamos eliminado de la ecuación la esclavitud y posesión de seres humanos, se podría deducir que también podríamos considerar familiares a todos aquellos que queramos proteger y cuidar, ya sea a cambio de algún servicio o no; así, el concepto empieza a parecerse más al de un clan, donde no importan tanto los lazos de sangre y parentesco como la lealtad y el cariño que se profesan sus miembros, ¿no lo crees así?

Con todo esto lo que quiero es mostrar que hay que dejar de sentirse encorsetado con el término “familia”, y dejar de pensar en ella como una institución cerrada y que no puede cambiarse. Hoy en día, existen muchos tipos de familia, y eso es una suerte sin duda: no sólo están las tradicionales, formadas por una pareja heterosexual que se une de forma legal y llegan a tener hijos naturales, sino que ahora estas parejas pueden ser del mismo sexo, o incluso no ser una pareja sino una persona individual; y por supuesto, se consideran hijos no sólo a aquellos que son carne de sus carnes, sino los acogidos, adoptados o simplemente considerados así (aunque es cierto que esto último es más difícil probarlo legalmente).

Por eso, este blog estará dedicado a los múltiples núcleos familiares que puedan existir en la actualidad; nunca está de más hacer visible algo tan cotidiano y a la vez tan importante como es esta institución, ni adaptarla al transcurso del tiempo y a las necesidades de la sociedad, ¿no crees?

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