El hijo 21, otro concepto de familia numerosa

Realmente, el tema de tener hijos se ha vuelto bastante complicado en nuestra sociedad; algo que no hace mucho se tenía como un valor importante, y que se consideraba un objetivo en la vida de cualquier persona, ha ido perdiendo poco a poco ese carácter de necesidad que todos parecían compartir. Quizá la cosa no sea no tener hijos, aunque ya son muchas personas y muchas parejas las que deciden esto libremente y sin traumarse; el cambio ha venido por poner otras cosas y valores por delante de la paternidad/maternidad, y retrasar ésta hasta haber conseguido otras prioridades que hayamos considerado.

Así, el tener hijos se ha ido retrasando hasta los 30, e incluso más allá, y por supuesto esto ha influido significativamente también en el número de ellos que se está dispuesto a tener. Al tener el primer vástago a una edad ya avanzada, y comprobar que nuestra vida cambia sí o sí, no sólo nos lo pensamos más al tener el segundo, sino que además tenemos en cuenta que cumplimos años y que estos no pasan en balde. Por eso, el encontrar una familia que no sólo tiene dos hijos, sino que además se atreve a ir por el tercero, es casi una hazaña en estos días.

Pero, ¿qué tal si escuchas de un matrimonio que ha anunciado que serán padres por 21ª vez? No, es una broma, es completamente en serio, y muy real. El matrimonio formado por Noel y Sue Radford, de 47 y 43, anunció en su cuenta de Instagram que esperaban la llegada de un hijo, después de haber traído a este mundo veinte más. Así, esta pequeña, pues ya se sabe que será una niña, será casi treinta años más joven que su hermana mayor que, ya casada, también ha dado a esta familia ya tres nietos, una tercera generación que será mayor que su propio tía.

Los Radford son considerados la familia más grande del Reino Unido. Se conocieron en un centro de adopción cuando apenas eran unos adolescentes; tuvieron su primer hijo cuando Sue apenas tenía 14 años, y con 17, cuando se casaron, ya iba embarazada del segundo. Estos padres han tenido que trabajar muy duro para alimentar tantas bocas; tuvieron su propio programa en televisión, pero siempre dejaron claro que no recibían ninguna ayuda extra de ningún organismo, sólo las oficiales del estado. En enero del año pasado  comentaron que su hijo pequeño, Archie, sería la última incorporación al clan, pero ocho meses después daban la buena noticia del embarazo de su nueva pequeña.

Como veis, no todo el mundo piensa que ser padre no es prioritario, ni que tener familia numerosa es una locura, jeje.

 

Familia, un concepto en cambio continuo

Quizá haya que empezar en este blog hablando del término “familia“, y lo que curiosamente significa si nos vamos a su etimología: el vocablo proviene del latín familia, cuya raíz es famulus, y nada tiene que ver con los lazos de sangre; de hecho, era así como se denominaba al grupo de sirvientes y esclavos que tenía un ciudadano de pleno derecho, y que lo convertía, por ende, en el cabeza de familia. Como ves, nada que ver con el amor ni el cariño, sino más bien era una relación en calidad de propiedad y dependencia, a lo que se sumaba el poder acceder a ella mediante el matrimonio o incluso la adopción, y por supuesto la compra o adquisición de personas que no fueran libres, o necesitaran de un trabajo para vivir.

Si señalo esto es porque quizá debería tener esto en cuenta por aquellos que piensan que la familia es una cuestión de genética, y que sólo pertenecen a ella aquellos que están unidos por el sagrado vínculo del matrimonio y comparten además el mismo genoma. Ya los antiguos romanos no lo pensaban así, y aunque hayamos eliminado de la ecuación la esclavitud y posesión de seres humanos, se podría deducir que también podríamos considerar familiares a todos aquellos que queramos proteger y cuidar, ya sea a cambio de algún servicio o no; así, el concepto empieza a parecerse más al de un clan, donde no importan tanto los lazos de sangre y parentesco como la lealtad y el cariño que se profesan sus miembros, ¿no lo crees así?

Con todo esto lo que quiero es mostrar que hay que dejar de sentirse encorsetado con el término “familia”, y dejar de pensar en ella como una institución cerrada y que no puede cambiarse. Hoy en día, existen muchos tipos de familia, y eso es una suerte sin duda: no sólo están las tradicionales, formadas por una pareja heterosexual que se une de forma legal y llegan a tener hijos naturales, sino que ahora estas parejas pueden ser del mismo sexo, o incluso no ser una pareja sino una persona individual; y por supuesto, se consideran hijos no sólo a aquellos que son carne de sus carnes, sino los acogidos, adoptados o simplemente considerados así (aunque es cierto que esto último es más difícil probarlo legalmente).

Por eso, este blog estará dedicado a los múltiples núcleos familiares que puedan existir en la actualidad; nunca está de más hacer visible algo tan cotidiano y a la vez tan importante como es esta institución, ni adaptarla al transcurso del tiempo y a las necesidades de la sociedad, ¿no crees?